No señores, no es el perro. Así se conoce en muchos círculos al órgano genital masculino, o, como prefieran llamarlo: verga, picha, mondá, polla, pija, pito o verija.
El pene ha sido motivo de culto en muchas culturas a lo argo de la historia. En Egipto, por ejemplo, la masturbación del dios Amón constituía un ritual sagrado asociado a la creación del mundo. También los griegos expresaban enorme veneración por el falo (phallus), especialmente en la época arcaica, período durante el cual solían representarse muchas cosas de la naturaleza como penes, y de la que nos llega noticia sobre las enormes procesiones que llevaban figuras fálicas para ser ofrecidas al Dios Dionisos.
Aún hoy en día sobreviven distintos cultos al pene. Ejemplo de ello es la ceremonia de fertilidad que realizan a mediados de marzo los habitantes de Tagata, en el Japón (“En la caravana diez hombres llevan en hombros al tótem, un pene de más de dos metros tallado en madera”).
Con una historia tan larga como la de la humanidad misma (por obvias razones), el pene cuenta con un rosario de nombres nada despreciable, y que se incrementa con los calificativos propios de cada región.
En wikipedia (http://inciclopedia.wikia.com/wiki/Pene) aparece una lista que suma más de 50 títulos nobiliarios, entre los que me llamaron la atención:
1. La Morenita de pechos caídos
2. Jirafa con pelo en pecho
3. Puñal de carne
4. El que llora espeso
5. La jeringa de cuero
6. El favorito de tu hermana
7. Darth Vader Comunista (por el casco y rojo)
8. Chino tuerto
9. El cíclope
10. Guazamayeta
11. El Dedo sin uña
12. El Fiambre
13. Cabezón
14. El 21
15. La bestia
16. La Varita Mágica
17. El vaginómetro
18. Lupe la que se para y escupe
19. El cara de haba
20. El látigo de carroza
Lo curioso es que, habiendo tantas opciones, no faltan las personas que por pudor o desconocimiento, se siguen refiriendo a este amigo como “la cosita”. Sospecho que por ahí comienzan muchos problemas, en ese intento ingenuo de esconder lo que realmente se tiene entre las piernas. De ahí al cuento de que l@s niñ@s vienen al mundo porque los trae la cigüeña sólo hay un paso.
Por si los nombres “universales” que ya existen fueran pocos, no faltan l@s que bautizan sus propias partes nobles, como una especia, tal vez, de culto a tan respetable parte de su cuerpo. Virgilio, Cayo Pompilio, y el señor Dieguito (o el nombre de pila correspondiente) resultan en este caso opciones muy utilizadas. Entre las mujeres, Rosa Linda se lleva la delantera, pero de ello hablaremos en otra ocasión. Contrario a lo que pensé inicialmente, ésta no es una costumbre poco frecuente, y seguramente much@s de ustedes tienen su propio apelativo para el junior, lo que brinda a la sexualidad un tono de buen humor que nunca está de más (ojalá se animaran a contarnos en los comentarios!).
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Como algun@s reclamaron, no había cambiado la foto de presentación desde hace un par de meses, pues estaba esperando la nueva plataforma de Blogs para estrenarla. La que nos acompañará por este mes, es un obsequio del fotógrafo William Torres, a quien le estoy profundamente agradecida por su generosidad. Un abrazo para él.
muy apropiado para esta hora estos comentarios especialmente cuando a mi mujer no le gusta mucho hacer el amor y ojo que no es mi culpa ella dice que es por su problema de bipolaridad, y yo que me muero de ganas bueno al menos con mi amante la paso super pero el unico problema es que no la puedo ver todos los dias y por ejemplo a esta hora me toca lavar a mano
Muy buen articulo te felicito......y por favor demosle un empujoncito a gaudeamus ya que este blog es para adultos y al menos hay que tener conciencia de algunas cosillas, como que averigue bien el porque de la arroba (@)....Ciao
Muy divertido el artículo y la foto ni se diga.....yo personalmente no le tengo nombre, pero si puedo aportar más sinónimos comunmente usados, como: trola, astrolin, pichula(muy a lo Vargas Llosa), cabezón, trompi rojo, caucho (especificamente cuando se dice ...halarse el caucho).........voy a seguir recordando y espero poder anexar más nombres para nuestro buen amigo.....
Recientemente con mi pareja lo bautizamos "HORATIO"
mipipi asi le digo al miembro de mi novio. cuando el está cansado y no tiene muchas ganas de sexo, yo lo tomo entre mis manos y le digo: ehhhhh déjeme es mipipi y yo hago con el lo que quiera!
Bueno conoci a alguien que no solo le tenia nombre, tenia hasta apellido... se llamaba Botero... Michim Botero
Está muy real y cómico lo que acabo de leer. No es mentira para nadie lo anteriormente escrito y todos los nicks que le damos al amigo, pero sería muy interesante esperar tu próximo post de cuales son los sinónimos de Rosa Linda. Salu2. Pd. Tu foto está excelente!
Un sencillo aporte, como para incluir en el compendio de expresiones o palabras matapasiones: PENE. Esa es la máxima en nombres a los que se pueden referir a su majestad. Sé que es su nombre pero es el menos indicado para su buen trato, detesto que por asumir algo de decencia la niña diga: Que rico pene, Uy que pene tan delicioso, tremendo pene, méteme el pene y cualquier frasecita cargada de picardía con este sustantivo es de lo mas sublime...pero de lo peor.
Olvidé algo. Por favor señora blogger, la arroba (@)no está aceptada en ninguna academia, con seguradad es una modita aprendida del \"nunca bien ponderado movimiento feminista\", pero no tiene cabida en español, ojalá no la use, desdice mucho de su redacción.
Mi nombre de pila es el que aparece en mi libro titulado también "El Sexo de SofÃa", pero me han llamado "SofÃa" por mucho tiempo, y le tengo cariño a ese apodo. Nacà en Colombia, en 1978. Estudié FilosofÃa en la Universidad Nacional de Colombia. Actualmente adelanto la MaestrÃa en Estudios de Género en dicha Universidad. También hice una Especializacón en Estudios Culturales en la Pontificia Unversidad Javeriana. Fui editora del periódico Tabú. Además de este blog, escribo la columna de sexo en la revista DonJuan y, ocasionalmente, distintos textos para otros medios de comunicación, relacionados con la misma temática.

Entiendo la sexualidad como una dimensión vital de nuestra existencia como seres humanos. Creo que vivimos en un mundo imbuido en códigos sexuales, códigos que pueden rastrearse en aquello que se dice, pero sobre todo, en aquello que se calla. Intuyo que hablar sobre lo que ha estado sistemáticamente silenciado puede eliminar los efectos viciados de esos silencios. Que el voyeurismo, el swinging, el travestismo y tantas otras opciones dejan de ser -aberradas- si dejamos de darles la espalda y nos damos la oportunidad de enfrentarlas. Que, a lo mejor, tod@s tenemos más deseos de los que nos permitimos reconocer, y que hacerlo tranquilamente nos haría personas más felices.
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De repente otro nombrecito bacano : COTOPLA !